El año 2005 comenzaba con una triste noticia para el pueblo saharaui y sus amigos, el fallecimiento de Mohamed Salem Hach Embarek, Paquito para todos sus conocidos, excelente diplomático saharaui curtido en la esfera internacional. En la actualidad formaba parte de la Delegación saharaui en Euskadi.
Mohamed Salem vivió muchos años en el extranjero pero tenía a su familia en Ormaiztegi (Guipuzcoa) a sus hijos Garazi y Beñat y a su mujer Gurutze Irizar, Fatimetu, enfermera vasca, una más entre los saharauis, que compartió el éxodo del año 1975 y vivió durante 14 años en los campos de refugiados saharauis.
Mohamed Salem ejerció con gran eficacia labores diplomáticas desde 1976, representando a la República Arabe Saharaui Democrática por todo el mundo. Fue embajador en Escandinavia (Suecia, Noruega, Finlandia, Dinamarca), en la India, en Londres, en Asia... El negoció y abrió la embajada saharaui en Irán durante la época de Jomeini. Fue el primer diplomático saharaui en la India y consiguió
el reconocimiento de este país a la República Saharaui en 1986.
Viajó a lo largo del mundo recorriendo muchísimos países y dejando buenos amigos en todos. Como él contaba, a pesar de que en 1976 cuando salió del Sahara como enviado de su país apenas sabía idiomas ni conocía el oficio diplomático, logró representar a su pueblo y a la causa saharaui con gran brillantez a lo largo de casi treinta años.
Mohamed Salem era uno de los saharauis más conocidos entre su pueblo por su buen humor y su eterna sonrisa, conviertiéndose siempre en centro de atención con sus anécdotas, muchas veces centradas en sus experiencias políticas. Así queremos recordarle.
Ina lilahi wa ina ileihi rayiun.
Que Dios lo acoja en su mejor Eden.
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